PORTAFOLIO #22 Enrique Landgrave (Mex) “Cuentos de Alcoba”

9.Enrique Landgrave

#CUARTODEINVITADOS es la plataforma para fomentar, difundir y promover a los autores de la fotografía latinoamericana en EspacioGAF.com

PORTAFOLIO #22

Enrique Landgrave (México)

Enrique Landgrave aka Dr. Dodo (24 de febrero 1979, Ciudad de México, México), es un artista mexicano que radica entre la Ciudad de México y Nueva Jersey.

Cursó la licenciatura en historia del arte por la Universidad del Claustro de Sor Juana en la Ciudad de México. En su formación académica también figuran: School of Visual Arts y Parsons School of Design, ambas en la ciudad de Nueva York. Fue seleccionado a participar en los dos módulos de la residencia artística, en la modalidad de pintura por The School of Visual Arts durante el verano del 2007 en la ciudad de Nueva York. Su obra se ha expuesto en diversos foros en ambas ciudades. Ha colaborado en varios proyectos artísticos, así como en medios impresos y digitales: Editorial Lenguaraz, Animal Político, Letras Explícitas, Hysteria Revista, Mascular Magazine, etc.

Su trabajo se destaca por diseccionar las señales, potencias y signos, que encuentra en tres temas de su interés: el rostro como paisaje, el paisaje como personaje, el cuerpo como vestigio (ya sea de hombre, animal, u objeto).

Por medio de la pintura, la fotografía y el collage, estudia las diferentes variedades que estos temas le ofrecen. Ya que, al ejecutar una idea en específico, le interesa ocupar una multiplicidad de técnicas y materiales. Para transferir así, sus circunstancias, experiencias y sensaciones, a esa idea; llenando cada imagen de verdades en perspectiva.

Cree que el trabajo del artista se sitúa al pie de la frontera entre la animalidad y lo humano; el artista, debería entonces, estar siempre al acecho.

LA SERIE: Cuentos del Alcoba

Es una foto secuencia erótica, onírica, sensual, con una cohesión narrativa que transmuta de individual a grupal, dependiendo del espectador. Son relatos de un dormitorio, y que no necesariamente tienen un desenlace plácido, pues algunos Cuentos de Alcoba culminan en lugares extraños que parecen extraídos de un ensueño o una pesadilla. La austera habitación 207 de un hotel ubicado al sur de la Ciudad de México, una pieza poco amueblada, de cortinas gruesas y pesadas, fue el recinto que durante dos años sirvió como estudio para realizar está serie que examina y acentúa el desnudo masculino. Captando sus líneas, su altura, anchura, su profundidad. Poetizando con su apropiación estética. Como una suerte de cuentos de amor, íntimos, solitarios, indefensos, que invitan al espectador a deslizar su mirada  sobre la escena, a examinarla, para que experimente (precisamente como la piel de un cuerpo) una serie de fuerzas, tensiones y estiramientos. Estimulando la percepción sensible que conoce y disfruta del entorno por medio de la carne que se traduce en cuerpo; estas imágenes tocan y se hacen tocar.

El desnudo masculino como tema en fotografía sigue siendo inusual, y en la tradición occidental (en general) tiende a ser fruido como objeto de fetiche: frío, impersonal, caramelo visual para la mirada patriarcal, depredadora y falocéntrica. Los desnudos de serie tienen la singularidad de interrumpir ese acto anti erótico. Al velar el rostro del sujeto se protege su identidad, enfatizando una sensación de intimidad, ya que solo así, los personajes tornan vulnerables, libres, sublimes, a la coacción que cosifica, a la mirada voraz. Estos cuerpos no están para producir placer sexual, puesto que forman parte de una narrativa más vasta, que rebasa al cuerpo desvestido de ropajes. La habitación, la luz, la gama cromática o monocromática, etc. son parte de la historia que cuenta cada fotografía. La importancia de este gesto mantiene viva el aura del sujeto retratado, convirtiéndole en rasgo, en signo de lo masculino. Instaurando un misterio que seduce: un anonimato cándido. Pues como dijera Walter Benjamin, “Lo bello no es ni la envoltura ni el objeto encubierto, sino el objeto en su velo. Desvelado se mostraría infinitamente insignificante. En el misterio está el fundamento divino del ser de la belleza”.

El crear un estilo contemporáneo, nuevo, de mirar así como de retratar el cuerpo masculino ah sido un reto y motivo para crear esta foto secuencia. Despojada de clichés heteronormativos u homosexuales. Para lograr una narrativa coherente, aunque no predecible. Pues coquetea con diversos temas, sin inclinarse por uno en particular.

Algunas fuentes de inspiración reconocibles en poses, proyecciones, textos, máscaras, objetos, y movimientos casi hieráticos han sido: el grabado erótico japonés (shunga), películas como “The Pillow Book” y “A Zed & Two Noughts” de Peter Greenaway, “Blue Velvet” y “Twin Peaks” de David Lynch, “L’Empire des sens” de Nagisa Oshima, textos de autores como Byung-Chu Han, Walter Benjamin, Martin Heidegger, Gilles Deleuze, Jean Baudrillard, Friedrich Nietzsche, Susan Sontag, Román Gubern, etc. El trabajo de fotógrafos como Nick Knight, Floria Sigismondi, Helmut Newton, Robert Mapplethorpe, Peter Hujar, entre otros.

Conoce más de este autor en:

http://www.enriquelandgrave.com/

Deja un comentario