La Fotografía como real y verdadera máquina del tiempo se encarga del registro de la vida, de la producción de memoria, de la justificación de nuestra historia. La preservación y cuidado de nuestros archivos muestran una sensibilidad en el tema del tiempo, sobre el cual vamos reproduciendo nuestra presencia herencia para aquellos que vendrán.

Así se crearon los álbumes fotográficos, con fragmentos de vidas, de historias y de circunstancias que fueron relevantes para algunos que con dedicación y esmero diseñaron y trabajaron sobre una preocupación original de la humanidad “el tiempo”. Por tal motivo, no es de extrañarse que hoy en día se dediquen profundas investigaciones sobre el álbum como dispositivo de la memoria, en el que reconocemos un capital histórico invaluable.

LOS HIJOS QUE NUNCA TUVE es una muestra con múltiples caminos de interpretación, inclusive algunos de ellos contradictorios. Por un lado se atiende al archivo como un objeto que se re-significa para transformarlo en objeto artístico; aunque por otro, se intervenga en un proceso de destrucción simbólica para llegar al objetivo del artista.

Bruno Bresani asume con esta muestra su papel de provocador, cuestiona abiertamente el ciclo de vida (nacer, crecer, reproducirse y morir) y se propone ir en contra del tiempo, a contra corriente de su propia historia y de la especulación de género, en una sociedad donde el hombre se reafirma a través de la paternidad. Bresani, con esta serie, asume el costo no sólo de no proseguir con su estirpe, sino de romper con este ciclo. No regresa por el camino que trazaron sus antecesores para andar sobre sus propios pasos.  No obstante, con su negación de continuar con el flujo natural del tiempo, Bruno toma la alternativa de borrar sus propias huellas.

Están ustedes frente a una obra que atenta contra la historia del propio artista; la que afecta sus originales y quema las naves para no regresar nunca al camino para el que estaba predeterminado por género, por historia y por el ciclo natural de vida.

Sean testigos entonces, de cómo se borra un hombre de su propia historia.

Texto de : César Holm, Curador Independiente y Director de Aula del Centro –Especialización Fotográfica, en Querétaro-México

Obras: Bruno Bresani

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