Primeras vacaciones pagadas, orillas del sena, Francia, 1936. Gelatina de plata copia realizada 1946. Colección Fundación Henri Cartier-Bresson, Paris ©Henri Cartier-Bresson/Magnum Photos

“- De un carrete de treinta y seis exposiciones en 35mm ¿Con cuántas fotos se queda?

-Depende del tema.” Henri Cartier-Bresson, entrevista con Richard L. Simon (1952)

 

Ahora pongo a discusión el papel de la cámara como objeto de medición. La cámara determina una conciencia de la técnica con la que se mira y se consume; entonces pensemos en todos los formatos, filtros, lentes, etc. Para terminar exhaustos, aunque la cámara nos limita en cierta manera. En un inicio nos obligaba a observar bajando la mirada a través de un visor, mientras se sostenía una caja, posteriormente el visor genera que el ojo se acerque al objeto; se veía ya en la cámara. A la relación fotógrafo-cámara, se añade las treinta y seis posibilidades de tener una fotografía. ¿Qué tan condicionado se encuentra el fotógrafo por la cámara?

Anuncio Kodak 1966, tomado de Pikizu blog de fotografía.

Si la historia de la fotografía benefició – en parte – prácticas en torno al pictoralismo, entonces ¿qué sucede ahora que nada nos asombra? Las cosas han sido vistas ya más de mil veces, nada nos acciona a hacer fotografías. Si no se tiene una preconcepción de lo que será captado o se experimenta un estado poético, por la cámara, entonces esas treinta y seis posibilidades serán nada, ¿habría que vaciar la mirada?.

Primeras vacaciones pagadas, orillas del Sena, Francia, 1936. Es una de mis preferidas por Henri Cartier-Bresson. En la compilación de entrevistas en “Ver es un todo” existe una que leo una y otra vez, misma que ha originado estás palabras. En las respuestas, recuerdo la escena de La Tigre e la neve (2005) en la que Attilio (Roberto Benigni) describe cómo hay que vestir a la poesía, justo a la fotografía no hay que vestirla, pero sí hay que apreciarla detalladamente, darle su tiempo y su voz. Propiamente desconozco si el fotógrafo es o puede ser un poeta; a veces me contradigo con esto, no obstante, debe de entender que en cada imagen existe un control de identidad así como imágenes reprimidas y en ese mar de imágenes, cuestiono al fotógrafo actual, ¿Usted qué fotografía?.

A veces quiero creer que con sólo poseer una cámara me da justas treinta y seis posibilidades, a veces quiero creer que eso hace falta para fotografiar con la mirada.

 

 

Karla Guerrero
Karla Guerrero (Ciudad de México 1993) Lic. en Comunicación Visual con Diplomados en Fotografía por la Academia de Artes Visuales y Fundación Pedro Meyer. Ha logrado exposiciones en diferentes países como México, España, Reino Unido, Grecia. En su trabajo explora el espacio poético, los acontecimientos entre objeto-sujeto, los límites de lo público-privado, detonando una reflexión ante la experiencia y causalidad de un entorno.

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