Marcel del Castillo, Fotografía Contemporánea
Photo by rawpixel on Unsplash

Hemos hablado de la importancia del portafolio o Dossier profesional para afianzar y proyectar nuestro trabajo sea en el campo artístico o el comercial. En textos pasados hablamos de cómo abordar los textos de la biografía y los Statements. Hoy queremos repasar algunas ideas y precisar sobre la importancia de cuáles y cómo presentar las fotografías en nuestros portafolios.

Consideraciones para la construcción de un portafolio fotográfico:

  • Lo primero que debemos determinar es el objetivo de nuestro portafolio. ¿Una Beca? ¿Un concurso? ¿Un Trabajo? Cada objetivo puede modificiar sustancialmente cuáles y cuántas fotografías  y cómo construir un orden.

 

  • El portafolio debe transmitir de forma clara y honesta nuestro interés, intenciones y qué nos puede hacer particulares en la fotografía. Pero ciertamente, antes de comunicarlo debemos reflexionar mucho al respecto para saber cómo nos desarrollaremos dentro de ese campo de forma segura y sin ambiguedades.

 

  • La fotografía no es un fin en si mismo. Es una herramienta para mostrar, hablar o expresar algo. Es en ese algo donde se establecen espacios para reflexionar y profundizar. Para ello debemos fortalecer la mirada y en el portafolio colocar las imágenes que vayan en esa dirección.

 

  • Nuestra pasión o acercamiento romántico por la fotografía suele ser un proceso por el que pasamos TODOS. De ahí que no sea importante ni novedoso transmitir eso. Más bien hay que apuntar a particularidades, como por ejemplo: Mediante la fotografía establezco relaciones entre el poder politico y la sociedad… La fotografía me permite establecer un diálogo entre mi cuerpo y la psicología… La luz natural es la base de mi trabajo fotográfico de moda para … y un largo etcétera

 

  • Hay que identificar qué es lo que queremos decir con nuestras fotos. Ese es un proceso lento. Hay que estudiar, investigar y experimentar con la práctica fotográfica. Eso nos permitirá darle forma y canalizar nuestras ideas antes de presentarlas a un tercero.

 

  • Debemos enfocarnos en las imágenes que más se acercan a eso que nos mueve dentro de la fotografía. De alguna manera TODOS tomamos mucha fotos de muchas cosas y seguramente nos quedan muy bien. Pero a la hora de mostrar un portafolio debemos ser específicos sobre el tipo de trabajo que nos mueve, que nos motiva y del cual queremos desarrollar más proyectos y conseguir conexiones profesionales

 

  • Nos encontraremos revisores con tendencias hacia lo técnico y otros con tendencia hacia los temas e ideas. Así que las imágenes que seleccionemos deben contener un equilibrio y coherencia entre la calidad técnica y los temas que se tratan en ella.

 

  • Limitar la cantidad de imágenes a presentar. Ser preciso y directo con lo que queremos mostrar. El número mágico está alrededor de las 20 fotografías.

 

  • Presentar cuerpos de trabajo temáticamente unificados y coherentes.

 

  • La edición y la secuencia de las imágenes es muy importante para que el revisor entienda y experimente nuestro trabajo. Mantener una secuencia firme desde la primera hasta la última imagen.

 

  • Experimentar con la secuencia de las imágenes: ¿cuál mostrar primero?, ¿cuál de última?, ¿qué sucede si muestro dos juntas?

 

  • Incorporar fichas técnicas y textos, como fecha y lugar, cuando estas den sentido o información relevante para entender la fotografía.

 

Photo by Water Journal on Unsplash

 

En definitiva, las fotografías que integran un portafolio profesional pasan por una selección y edición, como si de un proyecto se tratase. Deben dejar claras nuestras intenciones, exponer nuestras particularidades como realizadores, expresar qué queremos decir con nuestras fotos, y qué nos mueve hacerlas.

Uno de los editores y revisores de la agencia Magnum, Emin Özmen, escribía hace poco que  “No se trata solo de las imágenes que tomamos, sino que debemos aprender la mejor manera de contar la historia, captar el interés del revisor; cuál es el tema; por qué empiezas a trabajar en ese proyecto; por qué es importante y cuál es la importancia de ese trabajo para ti. “.  Esta conseja resume de manera categórica cómo debemos afrontar la selección de imágenes y el orden en el que deben ser presentadas.

Por último, no hay que olvidar que los portafolios son para ser vistos por otras personas, así que un buen ejercicio y un paso de madurez profesional es mostrar nuestro portafolio a colegas o solicitar asesorías en la elaboración de portafolios.

Marcel del Castillo
MARCEL DEL CASTILLO (Caracas, 1974) Artista visual  Su obra ha sido reconocida en importantes colectivas e individuales nacional e internacionalmente. Desarrolla la plataforma transmedia ESPACIOGAF para el estudio, crítica y difusión de la fotografía. Es docente en la Universidad LCI de Monterrey(Mex) y en diversos institutos públicos y privados. Articulista, conferencista y jurado en diversas Bienales. Ha publicado los libros La Soledad de los objetos, Round Trip y En Construcción, y es curador de proyectos editoriales y expositivos.

3 Comentarios

  1. Hay algo en la revisión de portfolios que no es de mi agrado. Muchas veces el “revisor” es alguien que no tiene la experiencia ni el criterio suficiente, otras veces son personalidades de museos o galerías que cobran doble sueldo por su trabajo: ganan un sueldo en el museo por seleccionar y tienen su ganancia cuando cobran por las revisiones. Es un sistema bastante perverso. Es como que hay que pagar en una clínica de revisión para que la persona que debería estar encargada de estar constantemente en la búsqueda se digne a vernos. Me imagino que si una empresa constructora tiene que pagar una asesoría a un funcionario para poder calificar para una licitación en el estado donde el seleccionador es ese funcionario, todos veríamos la situación con mucho enojo.
    En medio de esto, pedir “asesoría para le preparación de portfolios” para luego ser presentados a los “revisores de portfolios” para ver si finalmente nos eligen para una muestra, me parece la burocracia de gestorias asociadas a la perversión.
    Obviamente, también hay de los buenos revisores y que dan consejos, críticas, propuestas de líneas de trabajo, todo eso condensado en 20 minutos de charla.

Deja un comentario